«Le ves con sus 65 kilos, con su envergadura adolescente y su sonrisa perenne, y piensas que puede defenderse él solito»
Así comienza el artículo en el que colabora Miguel del Nogal, director del área de psicoasertividad de AEPAE, para el suplemento especial de "El Mundo".
Miguel del Nogal es psicólogo de la Asociación Española para la Prevención del Acoso Escolar. Cuenta que hace un mes fue invitado a dar una charla ante un colectivo de familias con hijos de altas capacidades. Y que, en el fondo, la raíz del acoso siempre es la misma: «Todo lo que se sale de lo normotípico [lo que destaca por arriba o por abajo] es susceptible de señalamiento». «El problema –añade– es que las personas con autismo tienen menos herramientas para defenderse que las otras, tienen menos capacidad para distinguir al que viene con malas intenciones».
«Porque son chicos y chicas que lo entienden todo de un modo literal y al pie de la letra», aclara Luisa Fernanda Yágüez, psicóloga clínica infanto-juvenil. «Porque no entienden la ironía». Porque David ve a unas chicas riendo y piensa que nada malo puede pasar. [...]

