Si formas parte de una empresa, fundación o asociación, o eres una persona comprometida con la prevención del acoso escolar, puedes apadrinar un colegio para que pueda formar parte del Plan Nacional, y para que sus alumnos puedan recibir la formación integral que impartimos.
Para ello puedes hacer una aportación económica y elegir el centro escolar que desees o lo escogemos nosotros por sus necesidades especiales. Como contraprestación, formarás parte de las entidades colaboradoras del Plan Nacional contra el Acoso Escolar y podrás colocar publicidad corporativa de tu apadrinamiento en el centro escolar.
Cuantos más apadrinamientos consigamos, a más niños y adolescentes podremos llegar, y ayudarles a prevenir el acoso escolar en sus centros educativos. Ayúdanos para que todos los centros escolares de España puedan recibir la formación integral del Plan Nacional contra el acoso escolar.
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El Club del Erizo promociona el talento adolescente
¿Eres adolescente y quieres escribir tu primer libro?
El Club del Erizo colabora con el Taller de Escritura Juvenil en la entrega de dos becas gratuitas para participar en un taller de escritura donde podrás desarrollar tu creatividad, tu talento y tu propia voz como autor o autora.
Esta iniciativa nace con un objetivo muy claro: dar oportunidades reales a adolescentes con inquietudes literarias, que sueñan con escribir su primera historia, pero que a veces no encuentran el espacio, la guía o la confianza necesaria para dar el paso.
El acoso escolar NO es confidencial
Durante demasiado tiempo, miles de familias han escuchado una frase que, lejos de proteger a nuestros hijos e hijas, ejerce de silencio cómplice contra el sistema: “No podemos informarle de nuestras actuaciones, porque el protocolo es confidencial”. Un protocolo de actuación, que debería abrirse ante los primeros indicios de maltrato reiterado entre iguales, dentro del centro educativo. Un protocolo que debería cumplir con las tres acciones que no cumple: proteger a la víctima, sancionar al victimario y sensibilizar en el aula. Un protocolo que se ha convertido en la gran mayoría de los casos, en coartada de la dejación de funciones del centro educativo, que tiene la guardia y custodia de los menores y la obligación de garantizar su bienestar físico, emocional y psicológico, desde que entran en el centro educativo, hasta que salen del mismo. Un protocolo de actuación que debería ser rápido y transparente, por el bien de las víctimas que sufren acoso escolar y que están en un grave riesgo: el acoso escolar tiene un efecto sumatorio e incremental, que lo hace imprevisible. Un suceso de especial intensidad puede acrecentar el daño de forma exponencial: estamos hablando de autolesiones e ideación suicida.


